¿Por qué debe adoptar la cuarentena el personal femenino PNP con permiso por lactancia ?

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INTRODUCCION

El presente artículo tiene por finalidad exponer las razones fácticas y jurídicas por las que el personal femenino perteneciente a la PNP deberían adoptar las medidas de aislamiento social obligatorio; asimismo, se busca realizar un análisis de valoración respecto a las disposiciones emanadas por el Estado, para evitar el brote de la pandemia, ya que a través de algunas de las instituciones más propensas a sufrir el contagio del “COVID-19”, al parecer, no se viene adoptando las medidas preventivas adecuadas, existiendo una diferencia en cuanto al tratamiento de cada institución (PNP y EP) para con sus integrantes, lo que desde mi óptica, no sería lo más saludable, habida cuenta que ambas instituciones, por la similitud de sus funciones (en estado de emergencia claro está) tienen un contacto directo y constante con la ciudadanía, siendo unos de los grupos más vulnerables y expuestos al contagio del “COVID-19”.

Ahora bien, es de conocimiento general que un Teniente de la PNP y su cónyuge, Suboficial de Segunda, también perteneciente a la institución policial, tras presentar sintomatologías correspondientes al “COVID 19”, después de realizarse las respectivas pruebas de descarte, arrojaron, ambos, resultados POSITIVOS, por lo que se estableció que se sometan a cuarentena (aislamiento social obligatorio). No obstante, la fémina en mención, se encuentra en periodo de lactancia y de ello se deduce que su menor hijo, tiene menos de un año de edad, significando que al estar ambos sometidos a cuarentena, tienen necesariamente que estar lejos de su vástago, pues el contacto con él, se materializaría en un contagio inminente.

Es por ello que, en el presente trabajo de investigación, abordaremos diversas normativas policiales y extrapoliciales, nacionales y supranacionales, en aras que se tome conciencia respecto al riesgo al que se encuentran expuestas las madres LACTANTES y consecuentemente sus hijos; máxime, cuando dentro del hogar conyugal, ambos progenitores son POLICÍAS O MILITARES y están en contacto directo con la ciudadanía y, por consiguiente, más expuestos.

MEDIDAS ADOPTADAS POR EL ESTADO, RESPECTO A LA PREVENCIÓN Y ERRADICACIÓN DEL “COVID 19”

Que, con fecha 11 de marzo de 2020, el brote del “COVID-19” ha sido declarado por la OMS (Organismo Mundial de la Salud) como pandemia, al haberse propagado en más de cien países, por lo que el Estado peruano, mediante Decreto Supremo n. º 008-2020-SA, declaró en todo el territorio nacional, estado de emergencia sanitaria por 90 días calendario, dictándose las respectivas medidas de protección y control.

Asimismo, con fecha 15 de marzo de 2020, el Estado, con la finalidad de adoptar las medidas necesarias, en aras de poner un freno a la propagación del “COVID 19” a través del Decreto Supremo n. º 044-2020-PCM, de fecha 15 de marzo de 2020, declaró estado de emergencia en todo el territorio nacional por el plazo de 15 días calendario, disponiéndose el aislamiento social obligatorio (cuarentena), por las graves circunstancias que afectan la vida de la nación a consecuencia del brote de la pandemia.

Ahora bien, a través del M/M N. º 25-2020-COMGEN-PNP/SEC-EQUASINM emitido el 16MAR2020, la PNP, dispuso el aislamiento social obligatorio de sus integrantes que estuvieran diagnosticados con enfermedades que los hicieran más propensos a contraer el “COVID 19” (diabetes, insuficiencia renal, enfermedades cardiacas o pulmonares, pacientes oncológicos, con hipertensión…), así como el personal femenino que se encuentre en estado de gravidez. Dichas medidas, plausibles, dicho sea de paso, no hace más que materializar las políticas de prevención del Estado, por quienes se encuentran en alto riesgo de contagio.

No obstante el párrafo anterior, al parecer, el Estado, se olvidó de una población, que por una sencilla razón, debería estar incluida en el mencionado grupo de personas con alto grado de vulnerabilidad, y ellas son LAS MADRES LACTANTES, pues no sólo son vulnerables por su condición de tal, sino que también, su prole se encuentra en grave riesgo de contraer la PANDEMIA, pues dicho periodo de lactancia, otorgado a las progenitoras miembros de la PNP, les son conferidas, justamente con la finalidad de que su salud no se vea resquebrajada y mucho menos, la de sus vástagos.

INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO

Considero de suma importancia tener en cuenta que al otorgar el aislamiento social a las madres lactantes, pertenecientes a la PNP, no solamente se les estaría protegiendo a ellas por el post parto; sino que también a sus hijos, pues en un estado constitucional de derecho, no se puede soslayar EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO y en atención a ello considero de suma importancia realizar un análisis general del ordenamiento jurídico nacional e internacional, teniendo en primera línea a la Convención sobre los derechos del niño, suscrita por el Perú en 1990, pues en su artículo 3, taxativamente se señala que:

  1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño.
  2. Los Estados partes se comprometen a asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de él ante la Ley, con ese fin, tomarán todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas.
  3. Los Estados partes se asegurarán de que las instituciones, servicios y establecimientos encargados del cuidado o la protección de los niños cumplan las normas establecidas por las autoridades competentes, ESPECIALMENTE EN MATERIA DE SEGURIDAD, SANIDAD, NÚMERO Y COMPETENCIA DE SU PERSONAL, ASÍ COMO EN RELACIÓN CON LA EXISTENCIA DE UNA SUPERVICIÓN ADECUADA.

Asimismo, la Convención Universal de Derechos Humanos, exactamente el artículo 25, numeral 2, precisa que, “La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. (…)” Por ende, es menester precisar los organismos supranacionales tienen un criterio uniforme en cuanto a la protección que le debe el Estado, a la Madre y el niño.

Por otro lado, la Constitución Política del Estado, en su artículo 20, precisa que, “La comunidad y el Estado protegen especialmente al niño, al adolescente, a la madre y al anciano (…)” de ello se puede inferir que los preceptos internacionales antes precisados, guardan armonía con nuestra Carta Magna, en cuanto a velar por el bienestar del niño y su progenitora.

Ahora bien, al remitirnos al Código del Niño y el Adolescente, se puede advertir que este, señala taxativamente en su articulado segundo, que, “Es responsabilidad del Estado promover el establecimiento de condiciones adecuadas para la atención de la madre durante las etapas del embarazo, el parto y fase postnatal. El Estado otorgará atención especializada a la adolescente madre y promoverá la lactancia materna (…)” confirmándose una vez más, el norte del ordenamiento jurídico, el cual apunta en todos los casos, a la preocupación existente por las madres y los niños, máxime, cuando de por medio existen situaciones de extrema vulnerabilidad.

MEDIDAS ADOPTADAS POR LA PNP Y EL EP EN CUANTO AL CUIDADO DE LA FAMILIA.

Con la finalidad de realizar una ponderación en el tratamiento que establece las diversas instituciones Estatales para con su personal, se puede advertir que el EP (Ejército Peruano) por disposición del señor Comandante General del Ejército, ha dispuesto que EN CASO DE EXISTIR PERSONAL MILITAR (OFICIALES, TÉCNICOS Y SUBOFICIALES) CASADOS, QUE SE ENCUENTREN ACTUALMENTE EN OPERACIONES POR EL ESTADO DE EMERGENCIA, SÓLO DE PARTICIPAR EN DICHAS OPERACIONES UNO DE ELLOS, A FIN DE SALVAGUARDAR EL CUIDADO DE LA FAMILIA.[1]

Así también, la institución policial, observando el Decreto Supremo N. º 0442020-PCM de fecha 15 de marzo de 2020, y el M/M N. º 25-2020-COMGEM- PNP/SEC-EQUASINM emitido el 16MAR2020, y con la finalidad de detener este desastre viral, ha dispuesto la cuarentena obligatoria de los efectivos policiales, diagnosticados con enfermedades que los hacen más propensos a contraer el “COVID 19” (diabetes, insuficiencia renal, enfermedades cardiacas o pulmonares, pacientes oncológicos, con hipertensión…), así como el personal femenino que se encuentre en estado de gravidez, siendo dichas disposiciones, plausibles, en cierta medida, pues, no se habría considerado a las LACTANTES, pese a que el ordenamiento jurídico en normativas policiales y extrapoliciales, ha materializado que el periodo de LACTANCIA (hasta que el menor cumpla un año) atiende a la protección de la mujer lactante y su prole.

Ahora bien, si nos constituimos a la Ley n. º 28308, tenemos que dicha norma legal en su artículo 4 menciona que, “El personal militar femenino de las FFAA y personal femenino de la PNP, durante el periodo de gestación y lactancia, estarán excluidas de acciones que pongan en riesgo la salud, situaciones de violencia, esfuerzos físicos y ambientes hostiles durante dicho periodo; y en el caso del personal de la Policía, del servicio de veinticuatro (24) horas por veinticuatro (24) horas” lo cual guarda concordancia con la Directiva n. º 011-2019-COMGEM-PNP/CESEJEDIRREHUM, aprobado mediante RCG N. º 626-2019-CGPNP/EMG del 03OCT2019, específicamente en el artículo VII numeral 7.1, apartado 7.1.1.4 cuyo tenor reza: “Durante el periodo de lactancia de la madre, el jefe de la Unidad Policial deberá disponer que realicen jornadas laborales de siete hora diarias, quedando excluídas de las jornadas 24×24, de las órdenes de alerta absoluta y relativa, servicio de calle y/o cualquier otra que transgreda los derechos humanos de las mujeres y del niño” podemos deducir que una vez más queda expreso cual sería el espíritu de toda normativa relacionada a procurarle especial cuidado a la MADRE LACTANTE Y SU PROLE, pues dichos preceptos no se pueden escindir del INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO, lo cual es el elemento base para la edificación de toda normativa existente.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

  • Debido a las circunstancias de vulnerabilidad a la que están expuestos los integrantes de la PNP y FFAA, por el contacto directo que tienen con la población, en cuanto al ejercicio de sus funciones, se debería adoptar las medidas de prevención y políticas estatales para con las MADRES LACTANTES, pues ellas, deberían ser consideradas como grupos de alto riesgo de contagio, disponiéndose que adopten el aislamiento social (cuarentena).
  • La postura de que las madres lactantes (PNP), sean sometidas a cuarentena obligatoria, no solamente atiende a procurarles protección a ellas; sino que, además, dicha protección se hace extensivo a su prole, habida cuenta que el ordenamiento jurídico en general (policial y extrapolicial, nacional e internacional) tiene por finalidad, que el Estado y la comunidad observen y respeten EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO.
  • La PNP como institución encargada de velar por el bienestar de sus integrantes, debería emular las disposiciones emanadas por el EP, en cuanto se ha dispuesto que, al haber dentro de dicha institución, cónyuges, ambos pertenecientes al EP, sólo uno de ellos hará servicio, mientras que el otro, procurará protección a su familia, en aras que esta no se vea afectada por el flagelos que ha generado la pandemia, la cual tiene un alta potencialidad de infectar y atacar a quienes son más vulnerables.

[1] Fax N°021/S-1.a/JAPE/COPERE, de fecha 23 de marzo de 2020.

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